Cloud computing, ¿qué es?
 
En pocas palabras, este término se refiere al uso de recursos de cómputo, ya sea software o hardware, que se ponen a disposición de los usuarios como un servicio a través de una red, principalmente Internet. Para que el concepto quede más claro, tal vez sea necesario que revisemos un poco de la historia que hay detrás de todo esto…
 
De acuerdo con Sergio Martínez, consultor de SemanticWebBuilder en INFOTEC, “todo comenzó cuando las empresas se dieron cuenta de que tenían mucha infraestructura que realmente no estaban utilizando, así que tuvieron que encontrar una manera en que pudieran incrementar el aprovechamiento de los recursos con los que contaban  y la mejor forma de hacerlo fue a través de la virtualización”.
 
Es decir, que todas las tareas realizadas por servidores independientes se consolidaron en uno solo, dividido en pequeños espacios virtuales, reduciendo así el costo de propiedad de los equipos al usar una menor cantidad de ellos. Dicho de otra forma, el mantenimiento y renovación de un equipo e incluso la compra de programas ya no tenía que ser una preocupación por proyecto, pues todos esos aspectos se resolvían de manera virtual.
 
Con el paso del tiempo, las empresas detectaron los alcances que podía tener la virtualización y empezaron a verlo como un servicio que se podía vender. De esta forma, los usuarios podían rentar un espacio virtual que les ofrecía un servicio equivalente al que les daría una infraestructura física, implicando un costo  menor
 
Fue así como llegamos al concepto de Cloud Computing: “Es la capacidad de poder rentar o adquirir un espacio virtual, el cual se encuentra en Internet, ya sea en su modalidad de infraestructura, plataforma o aplicación, sin importar el lugar del mundo en el que se encuentre”, comentó Sergio. 
 
Cloud Computing ofrece los siguientes beneficios:
 
  1. Reducción del costo. Por ejemplo, en lugar de comprar servidores, routers, conexiones a Internet, etc. Cloud computing ofrece la posibilidad a sus usuarios de sólo reservar la capacidad de procesamiento requieren y los demás costos asociados se pagan bajo demanda, es decir, únicamente el tiempo que los necesiten. 
  2. Mayor flexibilidad al definir y cambiar las capacidades del sistema. En caso de que el proyecto que desarrollaste tenga éxito y consiga muchas visitas, es muy fácil incrementar la capacidad del servidor para poder dar la atención adecuada a la alta demanda que tienes.
  3. Menor tiempo para desplegar nuevas aplicaciones. Con Cloud computing te ahorras el tiempo de instalar servidores, redes, de hacer las pruebas de conectividad y demás tareas que no necesariamente forman parte de la aplicación que necesitas desplegar.
  4. La posibilidad de enfocar tus recursos en el negocio y no en el mantenimiento de la infraestructura. 
 
Interesante, ¿no?
 
Como puedes ver, Cloud computing es un tema que poco a poco ha ido marcando la forma en la que interactuamos con las máquinas y la información. No te pierdas los siguientes artículos que estamos preparando sobre la nube, para que estés enterado de todo lo que está girando en torno a este tema.
 
Por Alea Lozada Canudas