Ciudades Inteligentes

De acuerdo con la ONU, actualmente las ciudades ocupan el 2% del espacio terrestre del planeta. Suena poco ¿no? La cuestión es que aún con ese porcentaje tan bajo, absorben cerca del 75% de los recursos globales, lo cual nos afecta considerablemente a todos.

Por otro lado, la ONU estima que para el año 2050, la población habrá aumentado a 9 billones de habitantes, lo cual se traduce que en promedio, el número de personas que viven en ciudades crecerá de 3 a 6.3 billones. Ahora imagina la demanda de recursos y energía que dichos centros urbanos tendrán… Es aquí donde las ciudades inteligentes empiezan a tomar importancia en esta historia.
 
Lo primero que tenemos que hacer es definir qué es una ciudad inteligente:
 
Dicho de una forma simple, las ciudades inteligentes son aquellas que recurren a nuevas tecnologías para promover la innovación y el conocimiento y a través de ellas son capaces de convertir las urbes en espacios más funcionales, competitivos y modernos.
 
El mismo reporte indica que todas las ciudades inteligentes cumplen con una característica particular, unen seis factores que resultan esenciales para su funcionamiento:
 
1.    Economía: Optimizan el uso de recursos económicos, pues gracias a la tecnología implementada en ellas, muchos procesos y actividades se automatizan, obteniendo mejores resultados.
2.    Movilidad: Fomentan el intercambio y flujo de información de dispositivos tecnológicos que almacenan datos relacionados con la actividad que realizan y el impacto que generan en la ciudad.
3.    Ambiente: Con ayuda de los avances tecnológicos, se puede generar un ambiente e el que los habitantes, los recursos, las instituciones, flora y fauna puedan convivir en un espacio libre de contaminantes.
4.    Calidad de vida: Los habitantes de estas ciudades tienen acceso a más y mejores recursos que les permiten elevar su nivel de comodidad e innovación, pues tienen a su disposición información que les permite tomar mejores decisiones y aprovechar mejor las herramientas que tienen a su disposición.
5.    Manejo de recursos: Las ciudades inteligentes son capaces de detectar qué recursos se deben utilizar y de qué manera para beneficiar a la urbe y desde luego, a sus habitantes.
6.    Ciudadanía: Un factor fundamental en el funcionamiento de una ciudad inteligente es su población, pues es a través de ellos y del uso que hagan de la tecnología, que los resultados que se obtengan sean mejores.
 
Una vez que se ha aclarado el concepto de ciudad inteligente, es necesario hacer un ejercicio: Imagina un espacio en el que todos los sistemas de todas las ciudades estén interconectados y sean capaces de hablarse entre sí a través de una red de sensores y donde los datos y los dispositivos móviles faciliten a las personas interactuar de una forma eficiente entre ellos y las TIC.
 
La realidad es que en un futuro no muy lejano, todo lo que hay en una ciudad: la red eléctrica, las tuberías, el pavimento, edificios, casas y automóviles estarán conectados a una red. Habrán edificios que sepan en qué momento deben prender o apagar las luces, carros que se manejan solos y al llegar a un estacionamiento sean capaces de encontrar por sí solos un lugar para estacionarse y los botes de basura podrán separar la basura orgánica de la inorgánica.
 
¿Te imaginas toda la información que se debe generar para que esto funcione?
 
Actualmente, hay empresas como IBM, Siemens, Microsoft, Intel y Cisco que gran parte de sus ganancias vienen de la comercialización de software diseñado específicamente para resolver algunos de los muchos problemas que día a día se presentan en ciudades de todo el mundo, como la contaminación del aire y el tráfico.
 
Por ejemplo, en Singapur se está recolectando información del tráfico y probándola a través de algoritmos para predecir dónde ocurrirá un embotellamiento una hora antes de que suceda y la contaminación que se produce en cada punto de la ciudad. Mientras tanto, Río de Janeiro cuenta con un centro de control, al estilo de la NASA, donde múltiples pantallas absorben la información generada por sensores y cámaras ubicados alrededor de la ciudad.
 
En Dublín se están probando aplicaciones como ParkYa, que usa la información del tráfico para ayudarle a la gente a encontrar los mejores espacios de parqueo en la ciudad y finalmente en Dubuque, Iowa, se están desarrollando medidores de agua inteligentes…
 
Impresionante ¿no? No cabe duda de que las ciudades se tienen que volver más inteligentes.
 
De acuerdo con un estudio del MIT, se espera que para el año 2050 el 75% de la población mundial viva en zonas urbanas, algo que pondrá presión sobre la red de transporte, los servicios de emergencia y los servicios públicos que ya están llegando a sus límites de capacidad.
 
Por su parte, los proyectos para ciudades más inteligentes son a muy pequeña escala: la creación de centros tecnológicos o zonas verdes, experimentos con redes eléctricas inteligentes o la introducción de autobuses eléctricos o sistemas de bicicletas compartidas.
 
Como puedes ver, hay un largo camino por andar y a pesar de que las tecnologías inteligentes son parte esencial en este proceso, la forma de implementarlo y las decisiones inteligentes que se tomen al respecto serán los verdaderos protagonistas de esta historia.
 
 
por Alea Lozada