Imágenes en Internet, ¿cómo protegerlas?

Actualmente la Web 2.0 nos brinda la oportunidad de incrementar nuestro conocimiento y cultura visual, ya que tenemos libre y fácil acceso a imágenes e información que otras personas comparten, como los son: fotógrafos profesionales y aficionados, diseñadores gráficos y caricaturistas.

La Web ha cambiado la forma de compartir nuestras imágenes a través de herramientas y redes sociales que ayudan a difundir el material que publicamos.

Como profesionales de la imagen o no, todos tenemos la necesidad de compartir nuestro trabajo o simplemente los momentos que pasan en nuestra vida y queremos mostrar a los demás. El Internet nos permite publicar todas las imágenes que queramos y compartirlas con nuestros amigos a través de redes sociales, blogs o páginas personales. Pero así como podemos encontrar ventajas con el uso del Internet, también hay desventajas que debemos conocer, como por ejemplo, los riesgos que corren nuestras imágenes al ser publicadas por lo que podemos tomar ciertas acciones de seguridad para evitar el robo y mal uso de nuestro trabajo.

Un gran problema que enfrentan los fotógrafos actualmente, ya sea que se dediquen a la fotografía de manera profesional o como aficionados, es el uso indebido de sus imágenes y/o el robo de éstas cuando se publican en alguna red social, blog o página personal.

Algunas personas creen que porque las imágenes se encuentran publicadas en Internet son para uso público y no pertenecen a nadie; y, aunque estas imágenes tengan derecho de autor, es muy fácil "descargarlas" y hacer un mal uso de ellas, incluso apropiarse de las mismas. Sin embargo, también es muy fácil darse cuenta de esto y hacer algo al respecto. La evolución que han tenido las redes sociales nos permite tener acceso a muchas personas, grupos de profesionales y aficionados, y lugares en los que podemos encontrar nuestras imágenes robadas.

Todos estamos expuestos a que nos roben una imagen, lo más fácil para evitarlo es no publicar nada; pero en una época en la que es necesario compartir la información para darnos a conocer y en dónde los negocios tienen una tendencia digital, esto deja de ser una opción.

Algunas ideas para reducir el riesgo de que nos roben una imagen pueden ser:

1. No subir fotos en alta resolución. Con los programas de edición podemos cambiar el tamaño de la foto a uno que sea adecuado simplemente para verse bien en el monitor y bajar la resolución de la misma para que tenga baja calidad y no se puedan imprimir bien.
2. Usar marcas de agua o firmas en las imágenes. Aunque esto no garantiza evitar el plagio de la misma ya que la marca de agua se puede remover o cortar fácilmente, y adaptar la imagen para el uso que se le pretende dar.
3. Borrar la información Exif (Exchangeable image file format) De la fotografía para evitar que se conozca cómo fue tomada: con qué cámara, fecha y hora, incluso la localización y algunos parámetros de edición. En algunos casos, se puede agregar la información del fotógrafo o creador de la imagen (los derechos de autor).
4. Si la imagen se publica en un blog o página personal. Se puede configurar para proteger las imágenes y no se puedan descargar, inhabilitar el botón derecho del mouse, evitar capturas de pantalla, etc. Sin embargo, una persona con ciertos conocimientos puede saltarse estas barreras.
5. Investigar las implicaciones que tiene. Siempre que decidamos publicar una imagen debemos investigar antes las implicaciones que tiene, qué es lo que estamos aceptando y los derechos que estamos cediendo al registrarnos en la red social en la que estamos trabajando. Es importante saber bien en qué nos estamos metiendo, qué derechos tenemos y qué podemos hacer para proteger mejor nuestras imágenes.

Las redes sociales se basan en contenidos, y las imágenes son los que más se publica y comparte. Cuando nos registramos en una red social, normalmente no leemos los términos y condiciones del servicio, desconocemos el derecho que tienen las redes sociales sobre nuestros contenidos y qué es lo que pasa después de que los publicamos. Prácticamente cedemos a la red social derechos para que ésta haga dentro de la misma lo que quiera con nuestra imagen, pero únicamente mientras estamos registrados en ésta, una vez que damos de baja nuestra cuenta, se pierde esta cesión de derechos.

Muchos piensan que después de que subimos una imagen a una red social puede ser utilizada por cualquier persona para lo que sea, y este mal entendido es la brecha que existe entre la cesión de derechos que brindamos a la red social sólo dentro de la misma y no fuera de ella, es decir, utilizar una imagen publicada en una plataforma para publicarla en otra o para hacer mal uso o comercialización de la misma sin permiso del creador de la imagen.

Todos estamos expuestos a que nos roben imágenes, sin embargo, es el riesgo que debemos tomar si decidimos publicarlas.

Pero, ¿qué pasa cuando detectamos que nuestra imagen fue robada?, lo único que nos queda hacer es denunciar la imagen como robada, investigar quién la robo y denunciarlo ante las autoridades y esperar que la ley se cumpla. Esto puede ir desde una solicitud escrita a la persona que realizó el plagio para que elimine la imagen, hasta el cobro de una multa por el uso inapropiado y sin permiso de la misma. Hacer la denuncia pública aprovechando las mismas redes sociales para que la persona que hizo este delito sea conocida y pierda credibilidad.

Es claro que nadie puede difundir o comercializar una imagen sin permiso del autor, éste tiene derechos sobre sus fotografías y están plasmados en la Ley Federal de Derechos de  Autor. Debemos conocer la ley para saber cuáles son nuestros derechos y obligaciones,  así como las opciones de registro y uso de las imágenes que tenemos.

Por último, es importante mencionar que debemos registrar nuestras imágenes, aunque sean trámites engorrosos, es necesario proteger nuestro trabajo, de otra forma si alguien lo usa sin nuestro permiso es más difícil que podamos denunciar el robo. Y cuando decidamos publicar una de nuestras imágenes en alguna red social, independientemente cual sea nuestra elección según nuestros gustos o necesidades, debemos asegurarnos de conocer en dónde estamos compartiendo nuestro trabajo y cuáles son los riesgos que corremos, para así tomar las medidas necesarias para evitar que roben nuestras imágenes.


(Artículo publicado originalmente en la revista Develop Network Año 2. No. 15  Pág. 48 – 49  Enero 2016).

http://issuu.com/masgeek/docs/developnetwork_enero_2016/51?e=0

Por Aurelia Velasco Perroni
@aurelia_velasco
Gerencia de Consultoría de Procesos
INFOTEC


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